Como os prometí, en el enlace os dejo mi nuevo cómic, titulado "borregos". Además también está en la pestaña "cómics" del blog. Si tenéis dificultad para leerlo siempre podéis ir a mi página de Deviantart para verlo más grande.
Me ha llevado mucho tiempo acabarlo así que espero que os guste. ¡Ya me contaréis lo que os ha parecido!
Está genial. Lleno de referencias a tebeos anteriores, el habitual tono gilipollesco, los personajes, las situaciones costumbristas, un acabado gráfico cada vez más profesional, etc, etc... En fin, todo lo que uno quiere ver en un tebeo. Bueno, todo no. ¿Dónde está el troliano primigenio? Esto es un clamor en las calles.
ResponderEliminarAhora que te he puesto la autoestima por las nubes me vas a permitir una colleja. A ver cómo digo esto sin levantar ampollas. Esto de que el protagonista se enorgullezca de atacar al débil me parece éticamente censurable. Cosa distinta sería que atacara al devil con "v".
En fin, el borrego que llevo dentro no se podía callar. jejeje.
Muchas gracias por subir la autoestima jeje. La verdad es que Troliano y Rafi no solo atacan al débil, sino a todo el que se les pone delante...es que son así de majos ellos xD (aunque estoy seguro que que las asociaciones anti-bullying me pondrían a parir). Mi intención en este cómic era justo la contraria: demostrar que hay alguien que les puede plantar cara a los abusones.
ResponderEliminarCon respecto al Troliano primigenio, paciencia...todo está pensado para que aparezca en su momento, aunque al ritmo que voy, seguramente sea en verano cuando haga su aparición. En estos meses voy a hacer un cómic menos currado en cuanto a dibujo pero con algo más de carga argumental, describiendo mejor Doodleland.
Pero eso convierte a Troliano en el villano de la historia (y aún así, sale victorioso)... A no ser que Troliano sea una especie de Dexter Morgan. (mmhhh...) Tal vez ese amor por la violencia le viene de un trauma infantil. Sólo le falta hablar con el fantasma de su padre. jejeje. (...o con el fantasma del troliano primigenio) Claro... ahora encajan todas las piezas como en un maldito puzzle cósmico.
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